
SANTIAGO.– En un ambiente de recogimiento absoluto, la Asociación de Cronistas Deportivos de Santiago (ACDS) conmemoró la mañana del domingo el 78.º aniversario de la tragedia de Río Verde, Yamasá, en el Cementerio de la calle 30 de Marzo, frente al mausoleo donde reposan los restos de las víctimas.
La ceremonia estremeció desde el inicio con el pase de lista: la voz de la cronista Johanny Núñez fue soltando los nombres, uno tras otro, como gotas de lluvia, mientras el trompetista Jaime Cruz marcaba el momento con El Toque del Silencio.
A ese compás, niños beisbolistas desfilaron en silencio y depositaron una flor, una por una, en honor a los 32 caídos: Antonio Martínez (Toñito), Francisco del Villar (Bebecito), Miguel Rodríguez Jiménez (Boquita), Juan Ramón Ramos (Bombo), José Dolores Aybar (Pepillo), Maximiliano Rivera (Puchulán), Ventura Escalante (Loro), Alberto Tomás Estrella (Mimo), Manuel Enrique Tatis (Sancho), Fernando Valerio (Nano), Leonte Hernández (Yeyo), Aquiles Martínez, José Jiménez (Toti), Rafael Antonio Raposo (Papiro), Pedro Antonio Báez (Grillo A), Juan Bautista Álvarez (Chino), Víctor Saint Claire (Papito Lucas) y Diógenes Antonio Dévora (mánager).
También fueron recordados los acompañantes: Teniente Ramón María Hernando (piloto), José del Carmen Ramírez Duval (copiloto), Luis Luque (periodista), doctor Francisco Luciano Hernández, Arnaldo Cabral, Belarminio López, Carlos Manuel Rodríguez, Manuel Tejada, Virgilio de Peña, Miguel Albaine, Enrique Diloné, Enrique Henríquez, Piro Victoria y el niño Francisco Collado.
La parte religiosa estuvo a cargo del padre César Hilario, acompañado por el Orfeón de Santiago, que aportó un tono de solemnidad al homenaje. Don Ramón de Luna elevó la emoción del acto con la declamación del soneto escrito por R. Suárez Vásquez; luego, el Orfeón, a cuatro voces, puso música a la inspiración del poeta, en una pausa que se sintió como un abrazo colectivo a la memoria.
En el turno de palabras intervinieron Franklin Peralta (ACDS), Garibaldy Bautista (presidente del COD) y Radhames Bonilla, quien presentó un panegírico marcado por un momento especial: la presencia, vía llamada desde Los Ángeles, de Manuel Mota, que habló con la emoción del pelotero profesional y el respeto del testigo de la historia.
También tomaron la palabra Rafael “Pappy” Pérez, en representación del alcalde Ulises Rodríguez; Winston “Chilote” Llenas, vicepresidente de LIDOM; Juan Vila, en representación del ministro de Deportes Kelvin Cruz; Víctor García Sued, por las Águilas Cibaeñas; y Dionisio Guzmán, por el Pabellón de la Fama del Deporte Dominicano.
El acto cerró con la ofrenda floral depositada por diversas instituciones: la ACDS, representada por Félix Alcántara y Félix Estévez; la Alcaldía de Santiago, con Miguel Martínez y Calin Miese, el Patronato de la Arena del Cibao, con Dionisio Guzmán y Tony Peña Rodríguez; la Unión Deportiva de Santiago (UDESA), por Margarita Jáquez y doña Julia Lora Hieronimus; las Águilas Cibaeñas, con Víctor García Sued y Garibaldy Bautista; FEDOM, por Yissette Minaya y Manuel Medina; y la Alcaldía de Santiago, en un gesto conjunto de respeto y memoria y, como broche final, la interpretación del Himno Nacional Dominicano a cargo de la Banda Municipal de Músicos de la Alcaldía de Santiago.

