En el béisbol moderno, el relevo dejó de ser “lo último del roster” para convertirse en la caja fuerte del equipo. Hoy se gana acortando el juego: seis entradas del abridor y después “toma” — séptimo, octavo y noveno con brazos que tiren fuego y no se asusten.
La joya del mercado fue Edwin Díaz, y los Dodgers lo amarraron por 3 años y US$69 millones. Eso es pagar por una cosa: que el noveno sea un candado.
Atlanta, por su lado, se movió fuerte y aseguró a Robert Suárez por 3 años y US$45 millones, un cerrador probado para jugar con ventaja.
Baltimore se llevó a Ryan Helsley, 2 años y US$28 millones, buscando estabilidad en la última entrada.
Y los Mets respondieron con Devin Williams (3 años, garantía de más de US$50 millones), apostando a swing-and-miss en momentos de presión.
Si hablamos de movimiento total del bullpen, en el listado por posición también aparecen firmas como Raisel Iglesias con Atlanta, entre otras, que confirman la tendencia: los equipos están comprando outs de alto estrés.
¿Qué equipo “se adueñó” de los mejores brazos?
Si lo medimos por cantidad de piezas de alto leverage, Atlanta luce como el club que mejor se armó para la recta final: sumó un cerrador top (Robert Suárez) y mantuvo/añadió brazos para no regalar el octavo y el noveno.
Pero si hablamos de la pieza premium individual, el golpe más ruidoso es el de Dodgers con Edwin Díaz: el tipo de firma que cambia una serie corta.
Los relevistas que todavía están disponibles
En el mismo desglose de MLB.com todavía aparecen nombres sin firma reportada como David Robertson, Jakob Junis, Danny Coulombe, entre otros. Para equipos que andan buscando profundidad y matchups (sobre todo zurdos situacionales), ahí hay material para “armar la receta” sin pagar el tope del mercado.
Pie de foto:
Edwin Díaz,, firmado por los Dodgers.

