A no pocos sorprendió la suspensión del combate entre el dominicano, Carlos Adames –El Caballo Bronco- y el norteamericano Austin Williams.
El duelo estaba previsto para el pasado sábado en el Madison Square Garden, de Nueva York y en el mismo el criollo expondría el trono mundial de los medianos -160 libras-del Consejo Mundial de Boxeo –CMB-.
Cuando todo parecía estar preparado para este enfrentamiento, sobre el cual existían muchas expectativas en el país, entonces resulta que se suspendió por supuesta enfermedad de Adames.
Adames era el favorito para retener su corona. Según se informó, aunque de manera poco explicita, el nativo de Comendador, Elías Piña, habría sufrido un problema de deshidratación, razón por la cual el choque no pudo celebrarse.
Que conste, en este caso,que es muy lamentable y se entiende es “de fuerza mayor” por tratarse de salud, no hay dudas de que el más perjudicado es Adames, quien tenía la oportunidad de ganar un buen dinero frente a Williams(quien peleó y venció al haitiano Wendy Toussaint en la cartelera) y a la vez igualar el récord de su compatriota, Leonardo –Leo-Cruz, único dominicano en retener en tres ocasiones el campeonato mundial supergallo -122 libras- versión Asociación Mundial de Boxeo –AMB- .
Adames, quien tiene marca de 24-1-1, con 18 nocauts, no pelea desde el 22 de febrero del año pasado, ocasión en la que empató ante el inglés Shamzah Sheeraz, en Arabia Saudita.
Ello indica que precisamente el 22 de este mes cumplirá un año que no pelea, un tiempo muy largo sin ver acción, sobre todo para un campeón.
Esta situación, incluso,en nada favorece a Adames, quien es el único soberano con que cuenta el país en los actuales momentos, pues además de que ese “óxido” que le provoca esa larga inactividad podría restarle rendimiento en una pelea oficial, también le impide sacar provecho económico a su condición de monarca.
De hecho, es oportuno señalar en ese sentido, que el mejor momento que tiene un boxeador para asegurar su futuro y el de su familia en términos económicos, es precisamente cuando gana y tiene en su poder un campeonato mundial-es el sueño de todos-, pues ello eleva considerablemente su cotización en el mercado pugilístico internacional.
En el caso de Adames, pese a que en ese pleito frente a Sheeraz, según informes, ganó dos millones de dólares, éste no ha podido aprovechar a cabalidad, por distintas razones que no vale la pena citar, para sacar todos los beneficios que en ese sentido le ofrece tener en su poder un título mundial.
Por fortuna para él, a sus 31 años de edad, aún es relativamente joven y le queda tiempo por delante para hacer un plan al respecto que le permita acumular una fortuna considerable y poder retirarse tranquilo con su porvenir resuelto. No obstante, debería aprovechar ahora, porque el tiempo pasa y luego sólo quedan las lamentaciones. Es un consejo sano. Ojalá lo acate. ESQUINITAS-. Tal y como se esperaba, el pasado sábado en el Madison de Nueva York, el norteamericano Shakur Stevenson venció por decisión unánime amplia al también estadounidense de ascendencia hondureña, Teófimo López para conquistar su cuarta corona mundial en pesos diferentes. Stevenson, medallista de plata en las Olimpíadas de Río 2016, fue superior a López a quien relativamente dominó de principio a fin para adueñarse de las diademas de las 140 libras en las versiones de la Organización Mundial de Boxeo –OMB- y de la revista The Ring, respectivamente. Previamente había reinado en los plumas-126 libras-, ligero junior -130- y ligero -135-. PARA QUE LO APRENDAS O LO RECUERDES:A propósito de púgiles que ganaron dos o más títulos mundiales en sus carreras, es oportuno decir que el inglés Bob Fitzsimmons fue el primer boxeador en ganar tres títulos mundiales en pesos diferentes:Mediano -160 libras-, semipesado -175 libras- y pesado –más de 200-. ¡Suena la campana! ¡Climmp!
Pie
Carlos Adames –El Caballo Bronco-, izquierda, en su última pelea ante el inglés Hamzah Sheeraz.Foto fuente externa.

