
Que conste, el desempeño del representativo dominicano, Leones del Escogido, en sentido general, no fue malo, pues terminaron con récord positivo de 3-2(aunque para el formato que impera eso no tiene gran significación). Sin embargo, el sentimiento de frustración lo provoca el hecho de que todo parecía indicar que el equipo escarlata repetiría como campeón del Clásico Caribeño.
Esto así, porque salió como el lógico y claro favorito, por la calidad en la estructuración del conjunto, por el prestigio y la tradición de nuestro béisbol y por la manera en que ganó sus tres primeros partidos.De ahí el que la coronación era lo que se esperaba. No obstante, se cayó en el juego crucial y decisivo en el inicio de la ronda semifinal del certamen el pasado viernes tras sucumbir 9-4 ante los Tomateros de Culiacán –México Verde-.
Cabe señalar, empero, que desde su segundo encuentro –ganaron el primero 5-4 a los Charros de Jalisco, quienes, dicho sea de paso, se coronaron campeones-, ya comenzaban a evidenciar fallas en su pitcheo, básicamente en el de relevo, lo que siguió reflejándose en el juego frente a Panamá –Federales de Chiriquí-, en un partido en el que le hicieron 15 carreras.
En efecto, el pitcheo de relevo y en menor cuantía la defensa fueron las causas principales de que los Leones no reeditaran el título que habían conquistado un año antes también en México, con Albert Pujojs como dirigente(cabe reconocer la labor de Ramón Santiago, pero él no lanza ni defiende).
Más no siempre se puede ganar y será en una próxima edición del certamen cuando la República Dominicana hará valer una vez más la supremacía que ha exhibido por años en esta tradicional justa.
Crédito a México…
Crédito, además, para los dos equipos mexicanos (Charros y Tomateros de Culiacán), quienes protagonizaron una final épica,sin desperdicio, emocionante a niveles supremos y digna de este tipo de clásico.
El desempeño de ambos conjuntos, es reflejó del gran progreso que ha adquirido México en los últimos años en el béisbol.
Basta con recordar que en el pasado los equipos mexicanos participaban -con todo el respeto que se merecen- como especie de “relleno” en la Serie del Caribe, pues en la mayoría de los casos fracasaban (ganaron su primer título en 1976, representados por el equipo Naranjeros del Hermosillo, precisamente en República Dominicana).
Con el paso del tiempo, las cosas han cambiado. México ha dejado de ser “la Cenicienta” y en cada entrega de la serie exhibe el gran avance que ha experimentado en materia de béisbol en términos de calidad, a niveles tales que se ha ganado un lugar de respeto, no sólo en el área, sino en toda Latinoamérica e incluso en el mundo –su trabajo en el pasado Clásico Mundial de Béisbol es el mejor ejemplo al respecto, en donde quedó a tres outs de avanzar a la final y se colocó en tercer lugar-. En definitiva, pues, hay que reconocer de que ya México “es otra cosa” en este deporte. Se esforzaron y trabajaron duro y los frutos han comenzado a verse. El sacrificio de los aztecas, quienes son súper entusiastas, ha valido la pena. Eso es de justicia reconocerlo.Felicitaciones para ellos. PARA QUE LO APRENDAS O LO RECUERDES: Y para cerrar con la Serie del Caribe, es oportuno decir que la primera vez que la República Dominicana se coronó campeón en esta justa ocurrió en 1971, en Puerto Rico, ocasión en que los azules ganaron invictos y concluyeron con marca de 6-0, bajo la dirigencia del gran Manuel Mota. ¡Suena la campana! ¡Climmp!
Pie
El equipo dominicano -Leones del Escogido- se quedó a mitad del camino y lamentablemente no pudo retener su título de campeón en la Serie del Caribe.

