
En una hermosa, elegante y vibrante ceremonia celebrada en el majestuoso Centro Cultural Banreservas, en el Hotel Mercedes de Santiago, el Banco de Reservas de la República Dominicana (Banreservas) rindió homenaje al equipo Águilas Cibaeñas con motivo de su 93.º aniversario de fundación, en un acto cargado de emoción, historia y orgullo deportivo.
La actividad fue encabezada por el doctor Leonardo Aguilera, presidente del Consejo de Dirección de la prestigiosa entidad financiera estatal, quien convocó a los principales líderes de la franquicia que representa al Cibao en el béisbol profesional dominicano. La delegación aguilucha estuvo liderada por su presidente, Víctor García Sued, junto a figuras emblemáticas de distintas etapas históricas del conjunto, entre ellas Winston Llenas, Miguel Diloné, Miguel Tejada y Claudio Vargas, nombres que forman parte del patrimonio sentimental y deportivo de la fanaticada amarilla.
Uno de los momentos más emotivos de la noche fue el reconocimiento especial a Winston Llenas, quien recibió de manos del doctor Aguilera una placa en honor a su extraordinaria trayectoria dentro de las Águilas Cibaeñas, organización a la que ha servido con entrega y excelencia como jugador, dirigente en el terreno, gerente y presidente.
La ceremonia tuvo como eje central exaltar la trascendental trayectoria del conjunto cibaeño a lo largo de casi un siglo de historia en la pelota dominicana. Esa rica y apasionante narrativa fue presentada con notable calidad expositiva por los periodistas Luichy Sánchez y Santana Martínez, quienes hicieron un recorrido por los momentos más memorables del equipo amarillo, su legado competitivo y su profundo arraigo en la identidad regional y nacional.
Los organizadores entendieron que la celebración no estaría completa sin dos símbolos del entusiasmo popular que rodea a las Águilas: la mascota El Aguilita y el merenguero Héctor Acosta “El Torito”, quienes pusieron el broche festivo de la noche al ritmo del merengue Leña. Uno bailando y el otro cantando, ambos encendieron el ambiente y dejaron en el salón ese cálido espíritu beisbolero que identifica a la fanaticada aguilucha.
Así, entre aplausos,recuerdos, música y reconocimientos, Banreservas honró la grandeza de una de las franquicias más emblemáticas del deporte dominicano, reafirmando que la historia de las Águilas Cibaeñas sigue viva en la memoria colectiva del país y en la esperanza de una fanaticada que, aun en marzo, ya tiene la mente puesta en octubre, mes que marca el inicio del tradicional torneo invernal de la Lidom.

