NUEVA YORK.– Jalen Brunson encabezó una de las remontadas más impactantes en la historia reciente de los playoffs de la NBA, al liderar a los Knicks de Nueva York desde una desventaja de 22 puntos en el último cuarto para vencer 115-104 a los Cavaliers de Cleveland en tiempo extra, la noche del martes, en el Juego 1 de las finales de la Conferencia Este.
Brunson terminó con 38 puntos y fue el gran motor emocional y ofensivo de los Knicks, que parecían encaminados a una derrota en casa cuando perdían 93-71 con 7:52 por jugar en el último período. Sin embargo, el base neoyorquino atacó de manera constante a James Harden y provocó una reacción que cambió por completo el rumbo del partido.
La remontada comenzó con una corrida de 18-1, que devolvió vida a Nueva York y encendió al Madison Square Garden. Brunson completó la obra en el tiempo reglamentario al anotar la canasta que empató el juego 101-101, cuando restaban apenas 19 segundos.
“Solo seguir peleando”, dijo Brunson sobre el mensaje del equipo durante la reacción. “Seguir recortando. No íbamos a recuperar todo en una sola posesión”.
Ya en el tiempo extra, los Knicks salieron con toda la fuerza anímica del momento y abrieron el período suplementario con una corrida de 9-0, mientras la multitud en el Madison Square Garden estallaba de emoción. Con esa reacción, Nueva York terminó dominando la prórroga y quedó a solo tres victorias de avanzar a sus primeras Finales de la NBA desde 1999.
Mikal Bridges aportó 18 puntos, mientras que tres jugadores de los Knicks anotaron 13 unidades, incluyendo a OG Anunoby, quien apareció en momentos importantes pese a tener una noche complicada en su regreso tras perderse dos partidos por una distensión en el tendón de la corva derecho.
Por Cleveland, Donovan Mitchell fue el mejor con 29 puntos. Los Cavaliers parecían tener el partido bajo control y marchaban rumbo a una tercera victoria consecutiva como visitantes, pero se derrumbaron en el tramo final. Después de tomar ventaja de 93-71, fueron superados 44-11 por los Knicks entre el cierre del último cuarto y el tiempo extra.
“Jugamos gran baloncesto durante tres cuartos. Desafortunadamente, en el cuarto período ellos nos dominaron”, reconoció el entrenador de los Cavaliers, Kenny Atkinson.
Evan Mobley terminó con 15 puntos y 14 rebotes para Cleveland. James Harden también anotó 15 puntos, pero tuvo una noche difícil desde el perímetro, al lanzar de 8-1 en triples, además de cometer seis pérdidas de balón, más que sus tiros de campo encestados.
Los Knicks no habían jugado desde el 10 de mayo, cuando completaron la barrida de segunda ronda ante los 76ers, y durante buena parte del encuentro lucieron fuera de ritmo. Fallaron 19 de sus primeros 23 intentos de tres puntos en los tres primeros cuartos y tuvieron un mal inicio del último período. Aun así, encontraron su mejor versión cuando más lo necesitaban.
Karl-Anthony Towns destacó que la clave no estuvo solo en la ofensiva, sino en la defensa que apareció en el momento decisivo.
“Nuestra defensa ha sido especial en estos playoffs y nos ha cargado durante esta postemporada. Apareció en el cuarto período y en el tiempo extra”, expresó Towns.
La remontada de los Knicks fue una de las más grandes de los últimos 30 años en playoffs. Solo una fue mayor en un último cuarto durante ese período: la de los Clippers, que regresaron de una desventaja de 24 puntos ante Memphis en el Juego 1 de 2012.
Con el triunfo, Nueva York extendió a ocho su racha de victorias consecutivas en esta postemporada y tomó ventaja 1-0 en la final del Este. El Juego 2 será el jueves, nuevamente en el Madison Square Garden.

