SAN DIEGO.– El dominicano Cristopher Sánchez escribió una página histórica con los Filis de Filadelfia al lanzar siete entradas en blanco en la victoria 3-0 sobre los Padres de San Diego, este miércoles en el Petco Park.
Con esa actuación, el zurdo elevó su cadena a 44.2 entradas consecutivas sin permitir carreras, superando la marca de 41 episodios que pertenecía desde 1911 al legendario Grover Alexander, miembro del Salón de la Fama. Es la racha más larga para un lanzador de los Filis desde 1893, año en que el montículo fue colocado a la distancia actual.
La hazaña no estuvo libre de presión. Gavin Sheets cerró el tercer inning con un elevado profundo de 339 pies, mientras Manny Machado abrió el cuarto con otro batazo largo al jardín izquierdo, que obligó al panameño Edmundo Sosa a retroceder hasta la franja de seguridad. Más tarde, Ramón Laureano conectó doble con dos outs, poniendo en peligro la racha, pero Sánchez dominó a Jackson Merrill con rodado a segunda para asegurar el récord de la franquicia.
La cadena histórica comenzó el 30 de abril, en el segundo episodio de una apertura ante los Gigantes. Desde entonces, muchas cosas han cambiado en Filadelfia: Zack Wheeler apenas había realizado una apertura en ese tramo, Don Mattingly iniciaba su etapa como dirigente interino y los Filis tenían marca de 10-19. Lo que no cambió fue el dominio de Sánchez, quien no volvió a permitir carreras.
Entre las mejores rachas de lanzadores de los Filis desde 1893, Sánchez ya encabeza la lista, por delante de Grover Alexander, Cliff Lee, Larry Andersen y Turk Farrell.
Aunque todavía está lejos del récord absoluto de Grandes Ligas, en poder de Orel Hershiser, con 59 entradas consecutivas sin carreras en 1988, Sánchez ya colocó su nombre entre las mejores cadenas de la Era de la Bola Viva. Su racha de 44.2 entradas es la séptima más larga en una sola temporada desde 1920 y podría escalar hasta el tercer puesto en su próxima salida, que se perfila nuevamente contra los Padres, ahora en Filadelfia.
El mes de mayo de Sánchez fue simplemente perfecto: cinco aperturas, 39 entradas, 45 ponches, solo tres boletos y ninguna carrera permitida. Con eso, se unió al propio Hershiser como los únicos abridores puros en la historia de MLB en completar un mes entero sin permitir carreras, con un mínimo de cuatro aperturas.
Hershiser lanzó más innings en septiembre de 1988, con 55, pero Sánchez fue más dominante en ponches y control: registró 45 abanicados y apenas tres boletos, contra 34 ponches y nueve bases por bolas del legendario derecho de los Dodgers.

