
El potencial de Ronny Mauricio, tercera base de los Mets de Nueva York, es incuestionable.El muchacho comenzó a llamar la atención a partir de su incursión en la pelota invernal dominicana con su equipo, Tigres del Licey, cuando junto a su compañero, Elly De La Cruz, prácticamente “quemaron la liga” en la temporada correspondiente al 2022-2023(año en que los azules fueron campeones).
Fue firmado por los Mets de Nueva York, como uno de sus principales prospectos e incluso debutó en las Grandes Ligas, en el 2023, con esa organización después de haber sobresalido en las ligas menores.
El año de su debut registró poca acción, ya que sólo participó en 26 partidos, en los cuales bateó para .248, con dos cuadrangulares, un OPS de .643, en 108 turnos agotados.
Es conocido que se perdió toda la temporada correspondiente al 2024, tras sufrir un desgarro del ligamento cruzado anterior derecho, lesión que se produjo en la Liga Dominicana en febrero del 2024.
El año en que ha estado más activo lo fue el 2025, ocasión en la que participó 61 partidos, en los que conectó 38 imparables, seis jonrones, igual cantidad de dobles, con 10 vueltas remolcadas y 19 impulsadas, promedio de .226, OPB de .293, slugging de .369 y .663 de OPS en 168 veces al bate.
Esto, hasta ahora, ha sido lo más notable que ha hecho Mauricio en las Mayores. Que conste, el nativo de San Pedro de Macorís ha recibido varias oportunidades pero la realidad es que todavía no responde a las expectativas creadas.
Actualmente el shortstop de los metropolitanos promedia .180, con nueve hits, un vuelacercas, un doble, dos impulsadas y cuatro anotadas, un OBP de .180, slugging de .260 y .440 de OPS, en 17 juegos y 50 visitas al plato.
Como se observa, son números relativamente pobres para un jugador de sus excepcionales condiciones, ya que se trata de un atleta de gran talento, poseedor de enorme versatilidad –puede jugar varias posiciones del cuadro interior y también en los jardines-, su defensa es uno de sus puntos fuertes,tiene velocidad y buen brazo, incluso tiene poder –ha conectado batazos descomunales-.
Sin embargo, da la impresión de que algo que le ha impedido establecerse en las Grandes Ligas, tal y como se esperaba, es su ofensiva, la cual no ha estado a la altura esperada, le ha faltado consistencia en este renglón.
Y es precisamente lo que necesita trabajar este portentoso jugador de apenas 25 años de edad para alcanzar el nivel esperado.
A lo mejor la haría bien volver a jugar en el béisbol doméstico para ir puliendo su juego y fortalecer puntos débiles, como lo es el que concierne a su bateo y la necesidad de que sea consistente al respecto.
Ocurre que la pelota ligamayorista es muy exigente y se suele jugar a niveles máximos en todos los aspectos del juego, es un nivel élite en el que hay que dar siempre lo mejor de sí para poder establecerse y mantenerse.
Y Mauricio, al parecer, no ha podido llenar a cabalidad esa labor ofensiva que los Mets han estado esperando de él. De hecho, si no logra hacerlo en un lapso prudente , es muy probable que no pueda mantenerse jugando en el equipo grande y entonces deba buscar otras opciones.
De ser así, ojalá que no, Ronny Mauricio entonces no tendría más alternativas que ir a jugar a otras ligas, como ejemplo, las asiáticas, donde se gana buen dinero y en las cuales él podría ajustarse a la perfección. De todas formas, hay que esperar, darle un poco más de tiempo, y desearle la mejor de la suerte para que, finalmente, pueda lograr el objetivo de quedarse de manera definitiva en la Gran Carpa. Ya veremos. PARA QUE LO APRENDAS O LO RECUERDES: 31, es la mayor cantidad de victorias que ha logrado un lanzador en Grandes Ligas en la llamada “era de la pelota viva” que data desde 1912, marca que comparten Jim Bagby Sr(Indios de Cleveland,1920), Lefty Grove (Atléticos de Filadelfia, 1931) y Denny McLain, Tigres de Detroit, 1968). ¡Suena la campana! ¡Climmp!

