SANTIAGO.– Venezuela conquistó la medalla de oro del fútbol masculino de los XXV Juegos Centroamericanos y del Caribe Santo Domingo 2026, al superar 3-2 a México en la tanda de penales, después de igualar 2-2 durante 120 minutos de una final intensa y de alto nivel disputada en el estadio Cibao FC.
La Vinotinto se impuso en una batalla futbolística marcada por el ritmo, la tensión y el equilibrio. El portero Diego Ochoa se convirtió en el héroe al detener dos lanzamientos en la definición desde los once metros.
Venezuela golpeó apenas al minuto dos. Luis Fernando Carrero desbordó por la izquierda y sacó un potente remate que superó al guardameta Emmanuel Ochoa para colocar el 1-0.
México reaccionó y empató al 25 mediante Mateo Levy, pero la igualdad duró poco. Cinco minutos después, Diego Claut aprovechó una falla defensiva y devolvió la ventaja a los venezolanos.
Cuando parecía que la Vinotinto se marcharía al descanso arriba en el marcador, Levy volvió a aparecer. El delantero mexicano convirtió al 45+3 y firmó su doblete para cerrar 2-2 una primera mitad electrizante.
Después del descanso, ambos equipos ajustaron sus líneas y redujeron los espacios. México intentó manejar la pelota, mientras Venezuela apostó por el orden defensivo y las transiciones. Las defensas terminaron imponiéndose y el empate se mantuvo hasta el final del tiempo reglamentario.
El desgaste convirtió la prórroga en una prueba de resistencia. Hubo intensidad y aproximaciones, pero faltó precisión en las áreas, por lo que la medalla de oro tuvo que decidirse en los penales.
En ese escenario apareció Ochoa. El guardameta venezolano realizó dos atajadas decisivas y condujo a su selección al triunfo 3-2 en la tanda.
El título tuvo sabor a revancha para Venezuela, que había perdido 1-0 ante México en la fase de grupos. El conjunto dirigido por Juan Domingo Tolisano creció durante el torneo, eliminó a Colombia en semifinales y derrotó al campeón defensor en el partido decisivo.
México ofreció resistencia hasta el último disparo, pero Venezuela mostró mayor temple desde los once metros y cerró una noche inolvidable con la medalla de oro.


