CHICAGO.– El dominicano Joshua Báez convirtió su estreno en las Grandes Ligas en una jornada histórica al conectar tres cuadrangulares en sus primeros tres turnos, encabezando la victoria 8-4 de los Cardenales de San Luis sobre los Cachorros de Chicago en el Wrigley Field.
Báez, de 23 años, se convirtió en el primer jugador en la historia de MLB que dispara tres jonrones en el partido de su debut. El jardinero terminó de 4-3, con cinco carreras remolcadas y tres anotadas.
El poderoso prospecto no necesitó tiempo para adaptarse. En el primer lanzamiento que vio en las Mayores, una recta de 93.4 millas por hora del zurdo Matthew Boyd, descargó un batazo de dos carreras que recorrió 449 pies por el jardín central. La pelota salió de su bate a 108.6 millas por hora y colocó delante 3-0 a los Cardenales.
En su segundo turno, durante la cuarta entrada, trabajó la cuenta completa y conectó un cambio para producir un cuadrangular solitario de 382 pies, con el cual San Luis recuperó la ventaja 4-3. Con ese batazo pasó a ser apenas el noveno jugador que pega dos jonrones en su debut en la temporada regular.
Pero todavía faltaba el capítulo que lo llevaría definitivamente a los libros de récords.
En el sexto episodio, Báez volvió a castigar a Boyd con un batazo de dos carreras de 367 pies. Era su tercer vuelacercas en igual número de apariciones y una proeza que ningún jugador había logrado anteriormente en su primer encuentro en las Grandes Ligas. El tercer jonrón completó el registro histórico.
Además, Báez es apenas el segundo pelotero desde 1900 que conecta cuadrangulares en sus primeros dos turnos dentro de un mismo partido, uniéndose a Bob Nieman, quien lo consiguió en 1951.
Una llegada anunciada a fuerza de batazos
El desempeño no fue una casualidad. Antes de recibir el ascenso, Báez encabezaba Triple-A con 34 jonrones y acumulaba promedio de .256, 90 carreras impulsadas, 21 bases robadas y OPS de .901 en 103 encuentros con Memphis.
Seleccionado por los Cardenales en la segunda ronda del Draft de 2021, Báez nació en Boston, pero pasó parte de su infancia en Santo Domingo y mantiene una estrecha identificación con sus raíces dominicanas.
Su actuación también estuvo cargada de emoción. Su padre, José Manuel Báez, falleció hace tres años y soñaba con verlo llegar a las Grandes Ligas. Joshua había prometido alcanzar ese escenario en su honor.
“Él no está aquí con nosotros, pero está en espíritu, y sé que está muy orgulloso de mí”, expresó el joven pelotero.
Hace apenas dos meses, Báez también había rendido un tributo inolvidable a su padre al conectar cuatro jonrones para Memphis justamente en el tercer aniversario de su fallecimiento.
Ahora comenzó su carrera en el máximo nivel de la manera más espectacular posible: tres turnos, tres cuadrangulares y un lugar inmediato en la historia de las Grandes Ligas.

