Los Cerveceros de Milwaukee sellaron una barrida histórica sobre los Dodgers al imponerse 6-4 en el Juego 4 de la Serie de Campeonato de la Liga Nacional, avanzando así a su primera Serie Mundial desde 1982. Más que una clasificación, fue una revancha de alto calibre: Milwaukee eliminó al mismo equipo que lo había barrido en la postemporada pasada y que además lo había dejado fuera tres veces en la última década. De paso, destronó a los bicampeones Dodgers y aseguró que el Clásico de Otoño regrese a Milwaukee por primera vez en 44 años.

El partido decisivo reflejó el carácter de estos Cerveceros. Los Dodgers pegaron primero y fuerte, al tomar ventaja de 4-0 en la segunda entrada, coronada por un jonrón de tres carreras de Shohei Ohtani, su primero desde el 18 de agosto. Pero Milwaukee respondió con la resiliencia que mostró durante toda la serie: en la cuarta entrada, dobles consecutivos del venezolano William Contreras y Jake Bauers acercaron el marcador; en la quinta,
Sal Frelick recibió boleto, se robó una base y anotó con sencillo de David Hamilton, antes de que Bauers empujara la del empate con base por bolas con las bases llenas. Luego, Garrett Mitchell disparó el jonrón que les dio la ventaja en la sexta, y Hamilton añadió un batazo de respiro en la novena.
A lo largo de los cuatro juegos, cada golpe de Los Ángeles encontró respuesta en Milwaukee. Esa capacidad de reacción terminó siendo la clave de una serie que confirmó a los Cerveceros como un club maduro, resistente y listo para pelear por el título. Ahora, con el banderín de la Liga Nacional en sus manos, Milwaukee jugará la Serie Mundial con la ilusión de completar una de las historias más memorables de esta postemporada.

