Metros de Santiago no improvisó en el Draft 2026 de la LNB. Escogió a Gerónimo Rubio en la primera ronda, a Bryan Rosado en la segunda y a Jaden Peña en la tercera, una trilogía de selecciones cuyos perfiles dejan ver una ruta clara, según los expertos.
Sumar talento ofensivo en el perímetro, añadir intensidad y rebote al grupo, y completar la cosecha con longitud y desarrollo en la zona frontal ha sido el objetivo de la franquicia que representa a Santiago en el baloncesto profesional.
La cara principal de esa apuesta es Rubio. El guard santiaguero, de 6’2 y 180 libras, viene de cerrar una sólida carrera universitaria en Columbia, donde en la temporada 2024-25 disputó 20 partidos, hizo 19 aperturas y lideró al equipo en anotación por tercer año seguido con 17.0 puntos por juego. Su hoja de vida también incluye reconocimientos como All-Met Third Team, NABC Second Team All-North Atlantic District y un cierre histórico con 1,414 puntos, octava mayor cifra en la historia del programa.
Para Metros, Rubio representa mucho más que un nombre atractivo del draft. Es un jugador con oficio, ritmo ofensivo y experiencia en escenarios exigentes, cualidades que se reforzaron cuando dio el paso al profesionalismo con los Capitanes de Ciudad de México de la NBA G League. Por su capacidad para anotar, abrir la cancha y asumir responsabilidad con el balón, luce como una ficha con perfil de impacto temprano dentro de la estructura santiaguera.
La segunda selección de Metros fue Bryan Rosado, un jugador cuyo expediente público reciente lo ubica como una pieza útil y productiva en el baloncesto vegano. Rosado fue escogido en la segunda ronda del sorteo y viene de dejar huellas importantes con La Matica en el Torneo de Baloncesto Superior de La Vega, donde fue reconocido como Mejor Sexto Hombre de la serie regular.
Aunque su perfil mediático es más discreto que el de Rubio, sus números recientes hablan bien de su utilidad. En semifinales del TBS de La Vega logró un doble-doble de 28 puntos y 11 rebotes, y en la final también produjo partidos de doble figura, incluyendo actuaciones de 15 puntos y 10 rebotes. Esa producción sugiere a un jugador de energía, rebote y presencia física, capaz de ayudar desde la rotación y de responder cuando el juego se pone áspero.
La tercera carta de Metros fue Jaden Peña, un forward senior de 6’7 y 215 libras, oriundo de Brooklyn, con formación en Xaverian High School y paso reciente por Queens College. En su biografía oficial aparece como un jugador de la línea frontal con buen tamaño y experiencia universitaria, luego de jugar también en Allan Hancock College antes de aterrizar en Queens.
En Queens, Peña dejó señales de que puede convertirse en una pieza interesante de desarrollo. En la temporada 2024-25 vio acción en 30 partidos, con 14 aperturas, y registró topes de 25 puntos y 15 rebotes frente a Molloy. Ya en 2025-26 participó en 25 partidos, con una mejor marca de 18 puntos, además de una noche de 14 rebotes y 4 bloqueos ante Franklin Pierce. Su perfil apunta a un delantero de esfuerzo, rebote y versatilidad defensiva, con herramientas para crecer dentro de una rotación larga.
En conjunto, Metros salió del draft con una combinación bastante lógica: un anotador probado en Rubio, una pieza de empuje competitivo en Rosado y un jugador de tamaño con margen de evolución en Peña. Sobre el papel, la franquicia cibaeña logró equilibrar presente y futuro en tres rondas que podrían darle profundidad real a su plantilla para la temporada 2026.

