José Soriano volvió a brillar con los Angelinos, trabajando más de cinco entradas en blanco ante Toronto para mejorar su efectividad a un asombroso 0.24, la mejor de las Grandes Ligas. Aunque permitió siete hits, mantuvo el control del juego y continúa firmando un inicio de temporada extraordinario.
El impacto histórico de su actuación es notable: Soriano se convirtió en el primer abridor en la historia de MLB en permitir solo una carrera en sus primeras seis aperturas. Su efectividad de 0.24 en ese tramo se coloca entre las tres mejores desde 1913, solo superada por Lefty Grove, quien registró 0.20 en 1936, y empatada con Walter Johnson, que también tuvo 0.24 en 1913.
El derecho dominicano ha construido este dominio con una combinación de poder y precisión, apoyado en un repertorio liderado por su sinker, que ha reducido significativamente el contacto fuerte de los rivales. Lo que comenzó como una sorpresa, ya es una actuación con sello histórico.

