
No cabe dudas de que actualmente en la división de los semipesados -175 libras-no hay una pelea más atractiva y esperada que la que enfrentaría al ruso Dmitry Bivol y al méxico-norteamericano –también de ascendencia escuatoriana por parte de la madre-, David Benavidez.
Bivol es el campeón mundial unificado de la división y ostenta en su poder las coronas avaladas por la Asociación Mundial de Boxeo –AMB-, Federación Internacional de Boxeo –FIB- y Organización Mundial de Boxeo –OMB-.
De su lado, Benavidez ostenta la diadema de ese peso reconocida por el Consejo Mundial de Boxeo –CMB-, además de poseer las coronas de los cruceros reconocidas por la AMB y FIB, respectivamente.
De hecho ya se habla que este combate está tentativamente programado para el mes de mayo del 2027.
Sin embargo, previamente Bivol debía superar el obstáculo que representaba para él, el alemán Michael Eifert, a quien enfrentó el pasado sábado en su país de origen,Rusia, en la ciudad de Ekaterinburgo.
Como se esperaba, Bivol superó claramente por decisión unánime a su retardor, quien, si bien le ofreció resistencia y resultó ser un digno rival, fue superado prácticamente en toda la línea por un campeón que fue superior en recursos y que incluso, lo envió a la lona en el mismo primer asalto producto de un gancho de izquierda.
Bivol, quien por lo regular no es un peleador de ofrecer peleas explosivas, en razón de su estilo y su boxeo científico,frío, calculador, metódico y preciso –por lo regular hace lo que entiende que debe hacer para ganar sus peleas, a veces sin impresionar demasiado, pero gana-ofreció eficiente demostración desde el punto de vista técnico, y dominó a su rival en base a un efectivo jab, así como combinaciones precisas y veloces.
Cabe señalar que pareció emplearse mucho más a fondo en los últimos dos asaltos -11 y 12- cuando presionó con mayor insistencia y conectó golpes en mayor volumen y contundencia. Lo hizo como para no dejar lugar a dudas sobre su superioridad, pero lo cierto es que no pareció preocupado para noquear a su rival.Al final los jueces votaron a su favor ampliamente: 120-107 las tres tarjetas.
Es cierto que Eifelt, quien subió al tinglado con foja de 13-1, con cinco nocauts, es un adversario clase B, pero hay que reconocer que Bivol tenía casi año y medio sin pelear –su último combate fue en febrero del 2025 ante su compatriota Artur Beterbiev- y necesitaba retomar ritmo y confianza.
El triunfo, su número 25, con 12 nocauts y un revés –en su primer pleito ante el propio Beterbiev- prácticamente le allana el camino para enfrentar a Benavidez en la fecha señalada.
Aunque de acuerdo a su promotor, el inglés Eddie Hearn, es posible que antes de este enfrentamiento haga un combate más de preparación, que podría ser frente al inglés Callum Smith, actual monarca interino de los semipesados avalado por el OMB.
Combate inevitable…
De todas formas, ese duelo ante Benavidez parece inevitable.Es el que los fanáticos quieren ver. Benavidez, de su lado, proyecta pelear a fines de año, en duelo unificatorio en los cruceros ante el armenio Noel Mikaelian, actual monarca del CMB.
Se prevé, que Benavidez deberá superar a Mikaelian, quien tiene marca de 28-3, con 12 de sus victorias por la vía rápida, para entonces formalizar su enfrentamiento ante Bivol.
Que conste, frente a Bivol, Benavidez, quien aún no conoce la derrota en 32 salidas, con 26 nocauts y considerado hoy día entre los primeros mejores campeones libra por libra, tendrá su “prueba de fuego” y deberá medir sus verdaderos alcances como boxeador. EsperemosPARA QUE LO APRENDAS O LO RECUERDES:A propósito de Dmitry Bivol, es oportuno señalar que éste tuvo una destacada carrera como olímpico y que entre sus logros más importantes, figura la conquista de una medalla de oro en el Campeonato Mundial del 2013, en los 81 kilogramos. ¡Suena la campana!!Climmp!
Pie
Dmitry Bivol, izquierda, y David Benavidez

