La Copa Mundial de 2026 tendrá este domingo una final de enorme atractivo: España contra Argentina, dos selecciones con estilos reconocibles, grandes figuras y argumentos suficientes para levantar el trofeo. El partido comenzará a las 3:00 de la tarde, hora de República Dominicana, en el Estadio Nueva York–Nueva Jersey, en East Rutherford.
España llega con una ligera ventaja desde el punto de vista futbolístico. El equipo de Luis de la Fuente ha mostrado mayor continuidad, equilibrio entre líneas y una defensa prácticamente impenetrable. La Roja alcanzó la final después de vencer 2-0 a Francia y ha construido su recorrido desde la posesión, la presión inmediata tras perder el balón y la capacidad para atacar por los costados.
El funcionamiento español tiene varios puntos de apoyo. Rodri organiza desde el centro, controla el ritmo y protege a los defensores; Lamine Yamal ofrece desequilibrio, creatividad y capacidad para romper partidos desde la derecha; mientras que los laterales se incorporan con frecuencia para crear superioridad. De la Fuente confirmó que Yamal está en condiciones de jugar, aunque España no pretende colocar sobre el joven toda la responsabilidad de la final.
Argentina representa un desafío diferente. El campeón de 2022 no siempre ha dominado durante los 90 minutos, pero ha demostrado una extraordinaria capacidad para sobrevivir a momentos difíciles, recuperarse y encontrar soluciones en los tramos decisivos. Sus remontadas ante Egipto y frente a Inglaterra fortalecieron la sensación de que es un equipo que nunca se considera derrotado.
El centro de la atención será nuevamente Lionel Messi. Argentina intentará encontrarlo entre las líneas, cerca del área, evitando que tenga que retroceder demasiado para recibir el balón. España no planea utilizar una marca personal permanente, pero sí reducirle los espacios mediante vigilancia colectiva y ayudas constantes. De la Fuente reconoció que controlar a Messi exige atención especial, sin desorganizar el resto del sistema defensivo.


