
EAST RUTHERFORD, Nueva Jersey. España regresó a la cima del fútbol mundial al derrotar 1-0 a Argentina en la final de la Copa del Mundo, gracias a un gol de Ferran Torres en el minuto 106 del tiempo extra.
Torres, quien había ingresado como sustituto en la segunda mitad, aprovechó un balón dentro del área y conectó un potente disparo de zurda que superó a varios defensores y al portero Emiliano “Dibu” Martínez. Fue su primer gol del torneo y, sin dudas, el más importante de su carrera.
“Fue un gol marcado por 47 millones de personas”, expresó Torres, en referencia a la población española y al significado colectivo de una conquista que devolvió a España el título mundial por primera vez desde 2010.
Argentina afrontó la prórroga con diez jugadores después de que Enzo Fernández fuera expulsado en el tiempo añadido de la segunda mitad. El mediocampista recibió su segunda tarjeta amarilla por una fuerte entrada sobre Pau Cubarsí.
La expulsión aumentó la tensión de un encuentro que terminó con algunos empujones y discusiones entre integrantes de ambos equipos. Sin embargo, después de los incidentes, los jugadores españoles formaron un pasillo de honor para reconocer a los argentinos durante la entrega de las medallas de subcampeones.
Aunque el marcador reflejó una diferencia mínima, España controló ampliamente el partido. La selección europea realizó los primeros 20 remates del encuentro antes de que Argentina consiguiera su primer intento, ya avanzada la segunda parte del tiempo extra.
Emiliano Martínez fue una de las principales figuras argentinas. El guardameta estableció un récord para una final mundialista al realizar 12 atajadas y mantuvo con posibilidades al campeón defensor durante más de 100 minutos.
España también dominó la posesión y los tiros de esquina. Su planteamiento se sostuvo en el manejo del balón, la presión y una defensa que volvió a mostrarse prácticamente impenetrable.
El conjunto dirigido por Luis de la Fuente permitió solamente un gol en sus ocho partidos del torneo, estableciendo la menor cantidad recibida por un campeón mundial. El técnico español, con 65 años, se convirtió además en el entrenador de mayor edad que conquista la Copa del Mundo.
“Me siento orgulloso. Acompañar a estos jugadores durante este recorrido ha sido un honor”, declaró De la Fuente después de la victoria.
España cerró el campeonato con una racha de 38 partidos sin conocer la derrota, con 29 victorias y nueve empates, superando el récord europeo de 37 encuentros invictos que pertenecía a Italia.
La selección española también se convirtió en la primera nación que posee simultáneamente los títulos mundiales masculino y femenino, después de la coronación de su combinado femenino en 2023.
Argentina buscó el empate en los minutos finales. Lionel Messi ejecutó un tiro de esquina que terminó con una oportunidad para Giuliano Simeone, pero el remate del atacante salió por encima del travesaño.
Messi, de 39 años, abandonó el terreno entre lágrimas después de lo que había anticipado como su último partido en una Copa del Mundo. El astro argentino no pudo conquistar un segundo título consecutivo, aunque cerró una etapa histórica que incluyó el Mundial de 2022 y las Copas América de 2021 y 2024.
“Perdimos el partido y lo aceptamos, pero eso no significa que olvidaremos todo lo que hemos logrado”, expresó el seleccionador argentino Lionel Scaloni. “Mis jugadores dejaron el corazón en la cancha”.
Rodri fue elegido ganador del Balón de Oro como el mejor jugador del torneo. El mediocampista afirmó que España entró a la final convencida de que debía enfrentar a Argentina sin temores y asumir el protagonismo desde el comienzo.
La final fue el partido número 104 de la Copa del Mundo más extensa de la historia, disputada por 48 selecciones en Estados Unidos, Canadá y México. El torneo produjo más de 300 goles, aunque España construyó su éxito principalmente desde la seguridad defensiva. 
La ceremonia contó con un gran espectáculo musical y la presencia de reconocidas figuras internacionales. Cerca de 80 mil aficionados asistieron al estadio, mientras una audiencia mundial estimada en alrededor de 2,000 millones de personas siguió el encuentro.
Argentina aspiraba a convertirse en la primera selección que ganaba dos Mundiales consecutivos desde Brasil en 1958 y 1962. España frustró esa posibilidad, confirmó su dominio durante el torneo y levantó por segunda vez el trofeo más importante del fútbol.

