La segunda fecha del Mundial dejó dos lecturas claras: Canadá y Bosnia empataron 1-1 en un partido más táctico que vistoso.
Canadá 1-1 Bosnia
Canadá y Bosnia repartieron puntos en un encuentro cerrado, de mucho forcejeo físico y pocas concesiones. Bosnia apostó por un bloque bajo, duelos fuertes, juego directo y especial atención al balón parado, vía por la que logró hacer daño y ponerse en ventaja.
Canadá, aunque tuvo dificultades para romper la defensa bosnia durante buena parte del partido, mejoró notablemente en la segunda mitad. Su mejor versión apareció cuando dejó de depender tanto de los centros laterales y comenzó a mover el balón con mayor rapidez por dentro, buscando asociaciones cortas y desmarques a la espalda de la defensa.
La figura táctica canadiense fue Koné, quien dio equilibrio en la base de la jugada. Al retrasarse para formar una línea de tres junto a los centrales, permitió que los laterales se proyectaran más y que el equipo tuviera una salida más limpia. Canadá terminó encontrando el empate y se quedó con mejores sensaciones ofensivas, aunque Bosnia sacó un punto valioso que puede pesar mucho en sus aspiraciones de clasificación.

