
Una buena cantidad de jugadores dominicanos han estado por debajo en el mes y pico que va de la presente temporada de Grandes Ligas.
Y en ese contexto, hay casos conocidos como los de peloteros de la jerarquía de:Fernando Tatis Jr, Padres de San Diego, Vladimir Guerrero Jr, Azulejos de Toronto, y Marcell Ozuna, Piratas de Pittsburgh.
No obstante, hay un caso en particular que llama la atención en ese sentido y es el de José Ramírez, el estelar tercera base de los Guardianes de Cleveland, quien incluso es considerado como el mejor jugador de esa posición en las Grandes Ligas.
Cabe señalar al respecto, que una de las principales virtudes de Ramírez ha sido su consistencia y ello ha quedado demostrado, muy en especial en los últimos años, básicamente a partir del 2017, cuando el dominicano incrementó considerablemente su producción ofensiva, incluida la de los cuadrangulares.
En efecto, ese año, Ramírez bateó para promedio de .318, con 29 jonrones conectados –su mayor cifra hasta ese momento, con 107 carreras anotadas y 83 remolcadas, .374 de OBP, .583 de slugging y .957 de OPS, en 152 partidos y 585 turnos agotados.
Podría decirse que fue esa su primera gran temporada, pues previamente no había puesto números similares.
Luego de esa campaña, Ramírez no ha parado de producir en gran escala, con muy escasas excepciones, entre las que figuran:2019, año en que conectó 23 Hrs, 2020, el de la pandemia en que fue acortada la temporada y en la que jugó 58 juegos, pegó 17 y en el 2023, 24.
Sin embargo, en las demás campañas regulamente ha conectado por encima de los 30 vuelacercas y sus estadísticas han sido sencillamente impresionantes, a niveles tales que ha quedado en varias ocasiones entre los finalistas al codiciado premio de Jugador Más Valioso de la Liga Americana.
De ahí el que el flojo inicio que ha tenido Ramírez en la actual estación –o el largo slump en que está metido- realmente sorprende.
Basta con observar que apenas batea para .207, con seis jonrones de los 34 hits conectados, ocho de ellos dobles, con 16 vueltas impulsadas y 26 anotadas.340 de OBP,.366 de slugging y .706 de OPS en 45 partidos y 164 veces al bate.
Para que quienes han seguido de cerca la carrera de Ramírez, resulta claro entender que estos no son los números habituales de un José Ramírez que se ha convertido en los últimos años en el principal “cañón” ofensivo de los Guardianes.
Y que conste, hasta donde se sabe públicamente no existe una causa justificada para este desempeño, ya que tradicionalmente ha sido un atleta saludable.
Se entiende, empero, que Ramírez, quien de por vida batea .278, con 965 carreras impulsadas y 1,026 anotadas, y un OPS de .853 en 14 años de carrera y es un futuro salón de la fama, atraviesa por el natural slump que todo jugador suele experimental en algún momento de su trayectoria.
He de esperarse, pues, que más temprano que tarde, este formidable jugador, quien recién firmó con los Guardianes una extensión de contrato por siete años y 175 millones de dólares, retome su habitual ritmo ofensivo y comience a rendir al nivel acostumbrado. Lo suyo podría ser cuestión de tiempo. No dejen de seguirlo. PARA QUE LO APRENDAS O LO RECUERDES: Albert Pujols, Cardenales de San Luis, fue el cuarto dominicano en conectar de hits en 30 o más partidos consecutivos. Ocurrió en el 2003, ocasión en que pegó un total de 30. ¡Suena la campana! ¡Climmp!
Pie
José Ramírez

